Con la madera podemos revestir nuevas fachadas o mejorar las antiguas, o bien restaurar garajes, casetas de jardín, cabañas… y también paredes interiores.

Podemos jugar con la disposición de las lamas; en horizontal o vertical, con el ancho, dejando más o menos separación entre ellas, etc… Las posibilidades son infinitas.
Para dar un aire más minimalista o de diseño a una fachada, se pueden instalar lamas, más bien anchas, en sentido horizontal o vertical (o una combinación de los dos sentidos en diferentes cuerpos de la casa) con una separación mínima entre ellas y un acabado natural.

Para fachadas más clásicas, nos podemos decantar por un revestimiento machiembrado, con la junta muy reculada o listones sobrepuestos, en sentido horizontal y un acabado con pintura acrílica al agua en tonalidades claras (blanco, marfil, gris…) Leer el resto de esta entrada »